El jardín violeta
Fénix, Mino y Medu: el templo de los colores
(0.00)★★★★★

Este cuento aún no ha sido valorado, se el primero en valorarlo

El jardín violeta

La sombra fresca atravesaba un jardín de cintas violetas. Las serpientes de Medu eligieron tres sin arrancar ninguna planta.

En el patio, Mino ató las cintas y Fénix iluminó el cristal.

El viento movió los reflejos violetas. Haber elegido la sombra también los había llevado a la fiesta.

¡Fin!

Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Comenzar a preparar la Fiesta de los Colores
  2. Pedir indicaciones a Olma
  3. Tomar el sendero de sombra fresca
Volver al inicio