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- La llave cuántica y las luces del mapa
En la sala central de la Fortaleza, Cog ajusta la llave cuántica y mira el panel brillante. Halo observa las luces del mapa, contando cada parpadeo, mientras Bit ordena sus herramientas en fila.
—Ajustemos la llave cuántica para equilibrar la energía. Si la desactivamos a medias, podría volver el conflicto a las galaxias —dice Cog.
—Las luces me dicen qué partes necesitan más ayuda. Podemos dividir las tareas de forma simple y segura —dice Halo.
—Yo revisaré las rutas y marcaré las zonas con más tensión. Tú, Cog, conectas los engranajes que controlan la energía —dice Bit.
—Yendo paso a paso, así evitamos errores. ¿Qué zonas del mapa requieren nuestra atención primero? —añade Cog.
El mapa parpadea, y las luces señalan dos rutas distintas. La pregunta queda suspendida en el aire: ¿cómo dividirán las tareas para desactivar el conflicto de las galaxias?
¿Qué camino eliges?
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La Cueva de Singularidad
En la escena inicial, un equipo de exploradores —Explorador del olvido, Capitán de antimateria y Científico inmortal— entra en una cueva que late con una singularidad temporal. Deben elegir entre dos rutas y enfrentar dilemas que pondrán a prueba su confianza y sus metas, para decidir el destino final de la expedición. Cada personaje plantea su perspectiva: seguridad, verdad y control experimental. La decisión queda en suspenso, dejando al lector la intriga de cuál ruta tomarán y qué coste implicará.
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