Las huellas hasta el muñeco
Dami los acompañó por las huellas de la pista.
Una a la derecha. Otra a la izquierda. Al final había un muñeco de nieve muy pequeño.
Nubo se agachó para mirarlo.
—¡Parece mi primo!
Tomi le puso al muñeco un sombrero de papel que había en la cesta del juego.
Volvieron por las mismas huellas hasta la entrada y se despidieron de Dami. Habían encontrado al muñeco y también el camino de vuelta.
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Este cuento tiene 5 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Mirar los juegos con Dami
- Volver a ayudar con los moldes
- Seguir las huellas hasta el muñeco
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