Una casita para mirar
Los tres llegaron hasta la casita de nieve, al final de la pista.
Tenía una puerta pequeñita y una ventana redonda. Tomi miró dentro: había un conejo de tela sentado en una silla.
Lía iluminó su lazo y Nubo saludó con una mano.
Dami terminó de recoger y se acercó a ellos. Los acompañó hasta la entrada.
—¡Hasta otro día! —dijo Tomi. Los tres salieron juntos, mientras el conejo de tela se quedaba en su casita.
¡Fin! Volver al inicio
Este cuento tiene 5 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Mirar los juegos con Dami
- Mirar las figuras de nieve
- Mirar la casita del final de la pista
¿Quieres leer otro cuento?
La puerta del invierno y el trineo rojo
(0.00)★★★★★
Una puerta cubierta de nieve impide llevar las mantas al refugio. Tres amigos buscan cómo abrir el paso.
Abrir historia →El laberinto del Polo Norte y el trineo de las mantas
(0.00)★★★★★
Tobi, Copito y Alba atraviesan un laberinto festivo para llevar mantas a la plaza.
Abrir historia →La cueva del asteroide y la merienda espacial
(0.00)★★★★★
Ari, Teko y Kiko buscan la salida de una cueva para volver a su nave a merendar.
Abrir historia →