El primer secreto del lago

El primer secreto del lago

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En la orilla del Lago de los sueños, Salto, Lana y Tico se acercan con cuidado entre las sombras de la noche.

—Vamos a escuchar a las luciérnagas —dice Salto—, porque parece que se ríen cuando el viento sopla.

Las luciérnagas reparten destellos y se posan sobre las piedras. Lana respira hondo y añade: —Si seguimos sus risas, podemos encontrar el camino más seguro.

Tico alarga el cuello, observa las luces parpadeantes y suelta: —Las luces nos guían cuando caminamos despacio y sin miedo.

Con paciencia, las luciérnagas se acercan un poco más, y una de ellas ríe suavemente, como si dijera: primero, pregunta. Salto pregunta con claridad: —¿Cuál es el primer secreto del lago?

La escena termina con los destellos que dibujan un sendero y una promesa: escuchar a los que nos rodean nos ayuda a avanzar, y la risa comparte pistas para encontrar el camino seguro.