La aurora que aprendió a hablar con calma
Cuentos de Navidad 5-8 años

La aurora que aprendió a hablar con calma

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La melodía de la aurora se hace tan suave que cada palabra parece un trueno pequeño de calma. Lía alarga la mano y propone un plan sencillo: hablar con paciencia y escuchar.

—Hablemos despacio y elijamos palabras suaves, así escuchamos el canto de la nieve y entendemos qué quiere la noche —dice Lía.

Iker asiente, baja la manta de la cabaña y dice: —Intentemos decir lo que sentimos y no gritar, así todos se entienden.

—Con paciencia damos una llamada al silencio —dice Nils—, y cuando todos están listos, la aurora nos guía sin ruido.

La conversación se hace breve y clara. Hablan uno a la vez, sin prisa, y van diciendo lo que necesitan: seguridad, apoyo, un camino para avanzar. Al terminar cada frase, la lámpara de hielo emite un suspiro cálido. La cabaña se ilumina con el calor de la amistad y la noche ya no asusta.

Todos se miran y sonríen: la calma comparte palabras y la noche se llena de luz de amistad.