La llave bajo la nieve
Alba alumbró con su estrella. Nuno apartó la nieve del picaporte con las patas. Leo usó la pala del trineo para despejar el suelo.
Cuando apareció la cerradura, Alba metió la llave. ¡Clic! La puerta se abrió hacia dentro.
Leo tiró del trineo y Nuno empujó desde atrás. Entraron las mantas, la pala y hasta un montón de nieve que se había quedado encima de un patín.
Dentro extendieron las mantas en las camas. Nuno sacudió una y se cubrió la cabeza sin querer.
—¡Ha llegado una montaña con orejas! —dijo Leo.
Alba le descubrió la nariz. Los tres se rieron antes de ir a merendar junto a la ventana.
Este cuento tiene 3 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Despejar la puerta grande y usar la llave de Alba
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