Las piezas que nadie usaba
Subieron despacio, mirando los escalones señalados. En la cima encontraron el almacén abierto y a su encargada ordenando piezas que habían sobrado de una fuente.
Parecían un tesoro: algunas brillaban como si tuvieran estrellas dentro. La encargada les explicó que el brillo no decía cuánto peso podían soportar.
Ada examinó las marcas de cada pieza. Varias servían como apoyo; otras eran solo decorativas.
La encargada podía reservar las adecuadas y organizar su traslado en carro. También podían dejarlas allí de momento y llevarse únicamente sus medidas para terminar el plano.
¿Qué camino eliges?
❦¿Quieres leer otro cuento?
La cueva de los murciélagos y el canto interrumpido
Elia, Martín y Risco investigan por qué una colonia de murciélagos ha abandonado su cámara antes de la fiesta del pueblo.
Abrir historia →La cueva de los bandidos y el Archivo de Ceniza
Isolde y Eldrin buscan un archivo robado que contiene testimonios contra la Corona. Treinta y seis rutas enfrentan rescate, custodia de pruebas, alianzas inciertas y salidas con costes distintos.
Abrir historia →Cronos, Aria y Fox: el mapa de la cueva museo
Cronos, Aria y Fox encuentran un mapa extraviado durante una visita a una cueva museo. Cada ruta permite devolverlo al archivo sin forzar puertas ni alterar las paredes.
Abrir historia →