El estante que cojeaba
Ada vació el estante y encontró una pata más corta. Nilo midió la diferencia; entre ambos prepararon una pieza de madera para igualarla.
Al volver a colocar las cajas, el estante ya no se inclinaba. Los duendes entregaron los bloques acordados y ofrecieron ayudar a transportarlos.
Ada los revisó: servirían como apoyos de la pasarela. También podían usarse como base de una exposición de maquetas junto al taller, mientras el proyecto del puente esperaba.
Nilo miró la fecha de la fiesta. Podían dedicar los próximos días a construir o empezar con una exposición accesible desde aquella orilla.
¿Qué camino eliges?
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