Azúcar y una servilleta
Una tarde en el parque con Clara y Tizón
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Azúcar y una servilleta

Clara eligió los churros con azúcar. Mateo los puso en una bandeja y le dio una servilleta. Al primer mordisco le quedó un poquito en la punta de la nariz.

Rosa se lo señaló sonriendo. Tizón levantó la cabeza de su propia merienda, como si estuviera comprobando que su bigote seguía limpio.

Recogieron antes de ir a la noria. Ya dentro de la cabina, Clara apoyó en las rodillas una hoja que había traído y dibujó el puesto como un cuadradito pequeño.

Tizón le indicó dónde estaba el césped y Rosa añadió el camino de entrada. Al bajar tenían un mapa sencillo de su tarde, con la noria marcada por un gran círculo.

¡Fin!

Este cuento tiene 2 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Despedirse e ir a merendar
  2. Elegir churros con azúcar para Clara
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