La cláusula de salida
Cuentos de Terror 18 años o más
La casa de los horrores y el cuarto emparedado
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La cláusula de salida

Morgana leyó la promesa original y nombró a cada familia. El contrato obligó a Valcárcel a abrir las puertas y devolver las firmas.

Lucio grabó la confesión mientras guiaba a los inquilinos hasta la calle. El administrador quedó libre del edificio, pero no de la investigación.

El espejo se guardó como prueba y la casa pasó a custodia pública. Razonar con el guardián no significó perdonarlo: significó usar sus propias reglas para rescatar y documentar a la vez.

¡Fin!

Este cuento tiene 2 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Romper el espejo y abrir las habitaciones
  2. Exigir que cumpla la cláusula de salida
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