El cristal roto
Morgana cubrió el espejo y lo golpeó. Las puertas se abrieron, pero las cláusulas se dispersaron en fragmentos que repetían voces distintas.
Las familias salieron desorientadas. Valcárcel apareció junto a la escalera y trató de cerrar la casa con un segundo sello.
Lucio podía derribar el mecanismo mientras Morgana evacuaba a todos, o ella podía leer en voz alta el fragmento que aún obligaba al guardián a responder.
¿Qué camino eliges?
❦¿Quieres leer otro cuento?
Bruna y Luz: la estrella del cementerio
Luz ha perdido la estrella que abre su farol. Bruna la ayuda a seguir sus huellas entre los caminos del cementerio.
Abrir historia →Vera y Nimbo: la función de la casa pequeña
Vera oye una voz en una casa de muñecas preparada para el teatro. Puede conocer a Nimbo poco a poco y decidir a qué distancia se siente segura.
Abrir historia →La cueva de los ecos suaves
Lina, Nico y Sol visitan una cueva preparada para familias. Dentro pueden ayudar a Suso, un pequeño espectro de teatro, o explorar los sonidos y las piedras del recorrido.
Abrir historia →