Una disculpa sin excusas
Eldrin explicó que había evitado a su amiga para no confesar la pérdida. Pyra le preguntó qué necesitaba ella recuperar del cuaderno. Grizz recordó que contenía dibujos de plantas, algunos copiados de la biblioteca.
Entre los tres prepararon una carta. Eldrin contó lo ocurrido, se disculpó por habérselo callado y ofreció ayudar a reconstruir las páginas que pudieran recuperarse. No prometió encontrar el original.
Al anochecer regresaron al pueblo. Eldrin entregó la carta en persona. Su amiga estaba enfadada y no lo ocultó, pero aceptó enseñarle qué dibujos faltaban.
La conversación fue incómoda. Eldrin no volvió a la poza para buscar una versión más agradable. Al día siguiente fue a la biblioteca con una libreta nueva y comenzó por la primera planta de la lista.
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Tu camino
- Acercarse con Eldrin al mirador
- Contar a sus amigos lo del cuaderno
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