Fantasmas de fiesta
Detrás del tronco, dos pequeños fantasmas jugaban con un pañuelo naranja. Lo lanzaban muy bajito y lo atrapaban antes de que tocara el suelo.
—¿Queréis jugar? —preguntaron.
Chispa abrió sus patitas. Nácar miró el pañuelo: para él estaba demasiado alto.
Podían empezar sentados en círculo o pedir que les enseñaran un juego para caracoles.
¿Qué camino eliges?
❦¿Quieres leer otro cuento?
La noche de las luces recordadas
Elena y Berto ayudan a organizar un jardín de recuerdos. Fotografías, tarjetas, flores y luces de pila ofrecen cuatro formas respetuosas de participar sin obligar a contar nada privado.
Abrir historia →La biblioteca de los disfraces olvidados
Vega y Sam ayudan a la bibliotecaria Inés a ordenar disfraces compartidos antes del taller. Cuatro rutas protegen las prendas, respetan las reservas y evitan apropiarse de lo prestado.
Abrir historia →El fantasma de la sábana amarilla
Una ráfaga separa a Alma de su grupo durante el desfile. Nico y la perrita Chispa la ayudan a volver siguiendo cintas, música y señales fáciles de reconocer.
Abrir historia →