La verja y los testigos
Cerraron la verja del huerto. Caracolo habló desde el lado protegido mientras Truenita llamaba a la guardia con tres estampidos. Los duendes permanecieron junto a ellos.
Rurik aseguró que solo estaba de paso. Caracolo mostró el dibujo de su marca y señaló la red que llevaba al hombro. Le pidió que dejara el equipo en el suelo hasta que llegaran los guardias.
El cazador trató de marcharse por otro acceso, pero los vecinos ya lo habían cerrado. La guardia recogió su equipo y comprobó las trampas tendidas en el sendero. Sus excusas no borraron lo que todos habían visto.
Después de declarar, Truenita dejó la cesta sobre un banco. Caracolo decidió que aquel día regresaría por tierra. Todavía quería ver los manzanos desde arriba; ahora prefería hacerlo cuando la salida no dependiera de escapar de nadie.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Seguir sus amarres por el sendero
- Cerrar la verja y detener el paso ante testigos
¿Quieres leer otro cuento?
La cueva secreta y el mapa de las gotas
Kiko y Nona buscan una sala donde las gotas suenan como campanas. Un ratón y un charco cambian sus planes.
Abrir historia →Koala y Gato Mágico: el jardín del volcán
Koala visita un jardín al pie de un volcán dormido. Puede jugar, mirar piedras brillantes o buscar una caja de dibujos.
Abrir historia →Tula y Lía: la red entre las ramas
Tula encuentra a Lía enredada en una red caída. Decide a quién pedir ayuda y cómo coordinar un rescate sin dejar sola a su amiga.
Abrir historia →