Las flores también viajan
El jardín flotante y la nube que se marchaba
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Las flores también viajan

Sofía mostró las macetas atadas al suelo y los depósitos de agua. La nube se movía suavemente, pero un tiesto suelto podía volcarse.

Faltaban dos tareas: trasplantar unas flores a una jardinera grande y preparar un refugio de ramas para las mariquitas.

Lucas miró sus patas y después el cuerpo largo de Sofía. Entre los dos podían sujetar, acercar tierra y mover ramas de formas distintas. Eligieron por dónde empezar.

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¿Qué camino eliges?

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