Tres turnos para una función
Bruno contó tres turnos de un minuto. Fisgo giró primero la manivela; Nix la empujó con las patas mientras el duende sujetaba la linterna; Bruno terminó el último turno.
La luz quedó encendida sin parpadear. La colocaron en el soporte, apuntando a la sábana.
Fisgo movió un castillo de cartón. Nix puso su cola delante de la luz y apareció un dragón gigantesco. Bruno narró la historia de un dragón que había perdido sus gafas.
Los vecinos del parque se rieron cuando las gafas aparecieron sobre la cabeza del castillo.
Al terminar, apagaron la linterna y guardaron las figuras. Nix pidió representar otro día a un dragón con bigote. Ya sabían cómo preparar la luz para la siguiente función.
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Tu camino
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