La presión al otro lado
El santuario del dragón y la poza que se vaciaba
(0.00)★★★★★

Este cuento aún no ha sido valorado, se el primero en valorarlo

La presión al otro lado

Nerea colocó una hoja sobre el agua y vio que apenas se movía: la compuerta no recibía presión. Siguiendo el canal hacia atrás, encontraron una rejilla cubierta de hojas.

Elian cerró la entrada, Luno retiró las hojas con un rastrillo y Nerea indicó cuándo podían abrir de nuevo. La rueda giró sin esfuerzo.

La poza recuperó su nivel y Brizna volvió a beber. Revisar la corriente antes de forzar el mecanismo les permitió reparar la causa real.

¡Fin!

Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Revisar la compuerta por la senda de mantenimiento
  2. Comprobar primero la presión de la corriente
Volver al inicio