La lanza rota y la huida
Asterión embistió antes de que Dámon entregara la orden. La lanza se partió contra una columna y el emisario cayó, herido en un hombro. Uno de los guardias recogió el documento rasgado; la fecha alterada quedó separada del sello.
Medusa mantuvo el velo puesto y abrió la salida lateral. Iante se quedó para atender al herido y conservar los fragmentos. Asterión y Medusa abandonaron el templo antes de que llegaran refuerzos.
La falsificación pudo demostrarse después con la copia del archivo, pero Asterión tuvo que responder también por el ataque. Pasó meses refugiado mientras Iante negociaba su comparecencia ante un tribunal distinto del que había emitido la orden.
Dámon perdió el cargo, aunque sobrevivió. Medusa alcanzó la costa por su ruta. Asterión había impedido la captura inmediata, pero su fuerza añadió una deuda que ningún discurso sobre libertad podía borrar.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Escuchar el plan de Medusa antes de actuar
- Proteger la puerta mientras Iante busca la copia
- Abrir la puerta e intentar reducir a Dámon
¿Quieres leer otro cuento?
Medusa y el bosque que necesitaba sombra
Medusa descubre que iluminarlo todo no basta para cuidar el bosque. Tendrá que unir observación, conocimientos y una luz bien dirigida.
Abrir historia →La isla de Avalon y la caja de las canciones
Sabina busca una caja que suena en el jardín de Avalon. Cristal y Ascua conocen caminos distintos para encontrarla.
Abrir historia →Fénix, Mino y Medu: el templo de los colores
Tres amigos preparan una fiesta de luces en un templo fantástico. Pueden explorar sus caminos o pedir indicaciones, y cada elección aporta un color distinto a la celebración.
Abrir historia →