El atajo protegido
Cubrieron brazos y piernas con lona y avanzaron despacio. Una espina atravesó la bolsa exterior, no la piel.
Llegaron al depósito antes del anochecer y encontraron la batería. La lona dañada ya no serviría para reparar el mástil, así que pidieron rescate desde el faro en vez de intentar navegar.
El atajo ahorró tiempo y consumió un material útil. La decisión funcionó porque habían previsto qué estaban dispuestos a perder.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Seguir el mapa hasta el depósito de emergencia
- Protegerse y cruzar el atajo de espinas
¿Quieres leer otro cuento?
La laguna mágica y el cofre de las cintas
Coco, Nauti y Perla siguen un mapa para encontrar las cintas de una fiesta junto al agua.
Abrir historia →La pradera de las espadas y la campana del puerto
Tarek, Bruma y Cresta investigan dos señales antiguas para encontrar la campana que falta en el embarcadero.
Abrir historia →La búsqueda del tesoro y la deuda de La Promesa
Dos piratas llegan a una isla con una visión incompleta y un medallón ajeno. Encontrar el oro será más fácil que decidir quién puede llevárselo.
Abrir historia →