La rampa tranquila
Nico prefirió la rampa. Los tres caminaron despacio y encontraron una ventana desde la que se veía el jardín exterior.
Sol descubrió pequeñas gotas en el techo. Teo explicó que el agua iba formando la cueva muy poco a poco.
Salieron por la puerta baja y dibujaron las gotas durante el picnic. El camino más sencillo les había enseñado algo que no se veía desde las piedras.
Este cuento tiene 5 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Entrar con Teo por el recorrido de luces
- Continuar por las flechas amarillas
- Rodear la sala por la rampa lisa
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