La sala que no debía brillar
Cuentos de Aventuras 13-18 años
La cueva de los murciélagos y el canto interrumpido
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La sala que no debía brillar

La luz procedía de seis focos conectados a un generador portátil. Los cristales no tenían magia: reflejaban los haces y multiplicaban una claridad intensa. Junto al aparato había carteles para una excursión que comenzaría esa noche.

Ada fotografió la instalación y llamó al guarda. Martín desconectó el generador siguiendo sus indicaciones; Elia marcó la posición de cada cable sin arrancarlo.

Cuando cesó el zumbido, el detector registró actividad en la cámara vecina. La colonia no había desaparecido: se había refugiado más adentro. Nadie fue a comprobarla con los ojos.

El guarda canceló la excursión y localizó al organizador. Durante las noches siguientes, Ada observó desde fuera cómo los murciélagos recuperaban su salida habitual. Martín contó en la fiesta lo ocurrido sin revelar el acceso a la cámara protegida.

¡Fin!

Este cuento tiene 3 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Inspeccionar solo el vestíbulo con Ada
  2. Localizar el origen de la luz y el zumbido
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