El cuaderno de las próximas noches
Medusa preparó una hoja con tres columnas: lugar, observación y próxima visita. El dios añadió qué indicaciones del libro habían necesitado cambiar. El hada anotó cuánta luz bastaba en cada curva.
Durante una semana volvieron al roble y al sendero. Un día encontraron una rama en el canal y la retiraron con los cuidadores. Otro, movieron una luz que estaba apuntando a un nido.
No aparecieron nuevas amenazas misteriosas. Encontraron pequeños ajustes que solo podían verse regresando y prestando atención. Al final de la semana, el suelo junto al roble seguía húmedo y sus primeras hojas nuevas estaban abriéndose.
Medusa guardó el cuaderno en una caja de la entrada para que otros vecinos pudieran añadir notas. Sus serpientes se acomodaron bajo el cabello mientras anochecía. Por primera vez en varios días, nadie propuso encender todo el bosque.
Este cuento tiene 2 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Mostrar al dios qué ha cambiado desde que se escribió el libro
- Atender primero el roble seco
- Organizar visitas para comprobar las reparaciones
¿Quieres leer otro cuento?
El templo de Selene y los nombres robados
Asterión y Medusa descubren que un emisario ha llegado con una orden falsa. Elegirán cómo conservar pruebas y salir del templo sin que otros decidan por ellos.
Abrir historia →La isla de Avalon y la caja de las canciones
Sabina busca una caja que suena en el jardín de Avalon. Cristal y Ascua conocen caminos distintos para encontrarla.
Abrir historia →Fénix, Mino y Medu: el templo de los colores
Tres amigos preparan una fiesta de luces en un templo fantástico. Pueden explorar sus caminos o pedir indicaciones, y cada elección aporta un color distinto a la celebración.
Abrir historia →