La caja que falta
Dentro, la coneja Lía colocaba sillas. El cloc, cloc venía de un cesto de instrumentos que estaban moviendo sobre el suelo de madera.
—Falta la caja de las guirnaldas —explicó—. La dejamos junto a la ventana y ahora no está.
Olmo señaló las gotas del suelo y las marcas de ruedas que había visto fuera. Lía recordó que Mimi, la gata, había pasado con un carrito.
Podían seguir aquellas marcas para localizar la caja o revisar primero el exterior de la ventana. Nadie había preguntado aún a Mimi por qué había movido el carrito.
¿Qué camino eliges?
❦¿Quieres leer otro cuento?
El río dorado y el misterio de los destellos
Una luz que aparece en el río hace creer a todos que hay un tesoro. Tres amigos investigan antes de dejar que empiecen a excavar.
Abrir historia →El faro abandonado y los destellos de la tarde
Tres amigos investigan una luz que aparece en un faro cuyo viejo motor ya no funciona.
Abrir historia →Campos de Calaveras y la fiesta de las sombras
Víctor prepara un juego para conocer a otros niños durante la fiesta del campo.
Abrir historia →