La caja que falta
La granja misteriosa y las guirnaldas desaparecidas
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La caja que falta

Dentro, la coneja Lía colocaba sillas. El cloc, cloc venía de un cesto de instrumentos que estaban moviendo sobre el suelo de madera.

—Falta la caja de las guirnaldas —explicó—. La dejamos junto a la ventana y ahora no está.

Olmo señaló las gotas del suelo y las marcas de ruedas que había visto fuera. Lía recordó que Mimi, la gata, había pasado con un carrito.

Podían seguir aquellas marcas para localizar la caja o revisar primero el exterior de la ventana. Nadie había preguntado aún a Mimi por qué había movido el carrito.

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¿Qué camino eliges?

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