Un recuerdo junto al estanque
La pradera de Caballero
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Un recuerdo junto al estanque

Gaia condujo a sus amigos hasta el estanque. Ivo ajustó el paso al de la tortuga.

—Vi moverse los juncos de aquel lado —explicó ella—. Entonces pensé que era el viento.

Rodearon la orilla por el sendero. Tras una cortina de hojas encontraron a Caballero, mordisqueando la hierba del borde.

El poni volvió una oreja al escuchar su nombre. Ivo se acercó con la zanahoria y le colocó la cuerda de paseo.

—¿Has venido a saludar a los patos? —preguntó.

Un pato salió de los juncos y protestó con un graznido. Aster se rio desde su maceta.

Regresaron por el sendero ancho. Gaia iba delante; Caballero avanzaba sin prisa junto a Ivo.

Al llegar, Ivo cerró el cercado y movió la puerta para asegurarse de que ya no pudiera abrirse sola. El poni se acercó al cubo de agua.

Gaia descansó en la sombra de la valla. Aquella mañana no había corrido ni dado un salto, pero su recuerdo de los juncos había llevado a todos al lugar correcto.

¡Fin!

Este cuento tiene 3 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Buscar junto al estanque con Gaia
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