La puerta luminosa

La puerta luminosa

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La luz, guiada por Orbe, se posa suave sobre la puerta luminosa y se abre con un suspiro de aire espacial. Vector acerca sus herramientas, pero sabe esperar; Saturno mantiene la calma y observa cómo el brillo revela el camino limpio y seguro. La puerta se abre despacio, dejando entrar una brisa fría y clara que huele a polvo de estrellas.

—Debemos seguir la luz que emanan las paredes —dice Orbe.

El grupo avanza, sintiéndose más seguro con cada paso.

—Hay que avanzar con cuidado y mirar bien el mapa de la ruta luminosa —dice Vector.

La puerta aún respira con ese suave sonido de aire nuevo, y todos quedan listos para continuar el viaje unidos, con la promesa de que la curiosidad, la sabiduría y la serenidad pueden vencer cualquier laberinto.

—Vamos a pedir la siguiente pista y seguirla sin prisa —dice Saturno.

Con esa decisión, cruzan la entrada y la historia se cierra, enseñando que la ciencia, la magia y la imaginación caminan juntas para encontrar el camino correcto.