La Montaña de los ángeles

La Montaña de los ángeles

(4.79)(7 valoraciones)

Realiza una valoración del cuento

En la Montaña de los ángeles, Ángel guardián y Unicornio del bosque llegan a una ladera con dos senderos que brillan con diferente luz. El aire es fresco y cada paso deja una pequeña huella de polvo de estrellas.

—Puedo oír la canción de las estrellas si camino por aquí —dice el Unicornio del bosque, moviendo su cuerno que emite un suave tintineo—. ¿Tú qué percibes desde ahí?

—Una luz cálida que se hace más nítida cuanto más subimos —responde el Ángel guardián, con voz tranquila, guiando el camino con su propio resplandor.

El Unicornio del bosque sugiere mirar abajo, donde las piedras parecen latidos. El Ángel guardián propone subir, donde la luz parece más intensa. Se miran y buscan señales en el silencio: un murmullo de hojas, un brillo en la roca, una forma que señala ligeramente hacia arriba o hacia abajo.

—Debemos decidir juntos, que la cima nos muestre el camino seguro —dice el Unicornio del bosque.

—Sí, vamos a elegir con calma para que la luz no se nos escape —contesta el Ángel guardián.

El silencio se mantiene, y la pregunta queda flotando: ¿qué camino tomaremos para acercarnos a la cima sagrada?

¿Qué camino eliges?