El sendero de las flores
Bruna encendió una pequeña esfera sobre su varita. Su luz mostraba las piedras del sendero de las flores sin deslumbrar a Luz.
Rodearon el estanque y llegaron a la entrada principal. Allí esperaron a Silvio, como él había indicado.
Cuando apareció con su cesta, Luz le habló de la estrella. El cuidador la encontró entre los objetos recogidos: había estado junto a los juncos.
Silvio las acompañó de vuelta al farol. Luz abrió la puerta y Bruna reparó la anilla de la llave. Después recorrieron juntos el camino de salida.
Bruna apagó su esfera al llegar a la verja. Detrás quedaba el pequeño farol de Luz, encendido y con su puerta bien cerrada.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Buscar antes de que termine la ronda
- Seguir la señal de la luna hasta el estanque
- Ir por el sendero iluminado hasta la entrada
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