Una llamada hacia el huerto
Lía lanzó un trueno corto en dirección al huerto. Los monos reconocieron la señal de ayuda y llegaron por las ramas. Tula les mostró la cuerda que apretaba el ala.
—Hay que sostener la red antes de desatarla —explicaron—. Si cae de golpe, puede volver a engancharse.
Uno de los monos podía levantar el borde y el otro soltar los lazos. Necesitaban coordinar cuándo moverlo.
Lía propuso dar una nota suave cuando estuviera preparada. Tula también podía contar hasta tres mientras todos miraban el ala. Le preguntaron qué forma le resultaba más cómoda.
¿Qué camino eliges?
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