El fragmento que hubo que devolver
Lira proyectó unas luces entre los árboles. Mientras Ardan se alejaba para comprobarlas, Ana levantó una placa del borde. Debajo apareció uno de los huevos. Volvió a cubrirlo, pero la placa quedó mal asentada al meter otra más pequeña en su bolsa.
Ardan regresó antes de que salieran del claro. Lira dejó de proyectar luces y Ana depositó el fragmento en el suelo. No intentó llamar negociación a lo que acababan de hacer.
Sena acudió cuando Lira pidió ayuda. Ardan permitió que recolocaran las piezas bajo su vigilancia, pero rechazó cualquier nueva extracción. Ana tuvo que esperar el material almacenado en otra aldea; el retraso se contó en días.
Ayudó mientras tanto a medir una derivación del canal, sin entrar en el nido. Los vecinos abrieron ese paso con permiso de Ardan y el horno recuperó el agua. La pieza llegó y Sena terminó la reparación. Cuando la nave pudo despegar, Ardan no salió a despedirla. Ana dejó en su informe el incidente completo, incluido el tiempo que su atajo había añadido a la avería.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Examinar las placas de la selva con Lira
- Distraer a Ardan para recoger una placa
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