El reflejo de una silla rota
Cuentos de Mitología 13-18 años
La catarata de las Sombras y las cartas pendientes
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El reflejo de una silla rota

Grizz regresó al mirador con Eldrin y Pyra. En el agua vio su mano golpeando la silla y a su hermano apartándose. El reflejo no lo llamó monstruo ni le ofreció una absolución: mostró un gesto que había ocurrido.

Grizz se retiró cuando tuvo suficiente. En el refugio escribió a su hermano, reconociendo el golpe y ofreciendo reparar la silla. Añadió que entendería si no quería recibirlo todavía.

Al volver al pueblo dejó el mensaje y buscó un taller donde aprender a reconstruir la pata rota. No llevó una silla nueva como si eso pudiera sustituir la conversación.

Su hermano respondió días después. Aceptó la reparación, pero pidió tiempo antes de volver a verse. Grizz respetó el límite.

Cuando terminó el trabajo, Eldrin y Pyra lo ayudaron a transportar la silla. La dejaron donde su hermano había indicado, sin exigir que la puerta se abriera.

¡Fin!

Este cuento tiene 6 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Acompañar a Grizz hasta el refugio
  2. Volver al mirador acompañado
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