Un encuentro al anochecer
Eldrin eligió el banco del sendero, Grizz se quedó en el refugio y Pyra buscó una roca seca junto a la mesa. Acordaron reunirse cuando la luz alcanzara la marca del poste.
Cada uno escribió sin tener que explicar todas sus frases. Pyra terminó la carta a su maestra. Eldrin reconoció la pérdida del cuaderno. Grizz ofreció reparar la silla y respetar el tiempo de su hermano.
Al anochecer estaban los tres en la mesa. Pyra preguntó si alguien quería hablar. Eldrin dijo que sí; Grizz prefirió guardar silencio y caminar acompañado.
Enviaron los mensajes al regresar al pueblo. Durante los días siguientes mantuvieron el contacto sin exigirse conocer cada respuesta.
La catarata quedó atrás. Habían compartido el viaje y elegido espacios distintos para pensar, sin que una cosa anulara la otra.
Este cuento tiene 6 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Hablar primero en la mesa del sendero
- Escribir por separado y reunirse después
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