El farolillo apagado
Al salir, encontraron a Teo sentado junto a un farolillo. Dentro tenía una lucecita que se encendía al soplar.
—Mi soplido no llega al agujerito —explicó.
Chispa se agachó para mirar. El agujero estaba abajo.
Podían ayudar a Teo con un soplido suave o llevar el farolillo hasta la mesa para verlo mejor.
¿Qué camino eliges?
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