Siguen el canto hacia el centro del jardín

Siguen el canto hacia el centro del jardín

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Los tres amigos avanzan con cuidado por el sendero. El canto dulce parece venir de un claro cercano, y las hojas crujen bajo sus pasos. En el camino, Rosco señala unas plumas blancas en el suelo y una huella pequeña junto a una piedra pulida.

—¿Escuchan ese canto dulce? Sigamos hacia la voz y miremos esas señales de aves. Podrían indicarnos el camino escondido hacia el centro del jardín —dijo Rosco.

Bongo se agacha para observar desde arriba y luego salta ligeramente para ver más allá de un tronco. Mimi se detiene, observa cada señal con paciencia y asiente con una sonrisa.

—Las plumas están en forma de flecha. Nos guían hacia este lado del claro —dijo Bongo.

—Sí. Si seguimos, podemos hallar un camino que serpentea con las aves y nos lleva al centro, donde la fuente parece cantar más suave —dijo Mimi.

Con cuidado, avanzan y siguen la pista de plumas y cantos. Aprenden que escuchar, mirar y decidir juntos les da confianza para encontrar su camino y cuidarse entre amigos.