Una reserva para todos
Dorian accionó la palanca de enlace y Astor amortiguó el cambio para que no se apagara la cúpula. Aquila subió por la salida de inspección y volvió con un dato que nunca había figurado en los partes del palacio: las últimas calles tenían por fin la misma luz sobre sus tejados.
La reserva común bastaba si todas las zonas reducían el consumo. Enviaron el aviso a las cuadrillas, incluidos los responsables de los salones del palacio. No habría iluminación ceremonial aquella noche.
La tormenta golpeó la cúpula sin atravesarla. Al amanecer, Dorian encontró a los encargados del palacio exigiendo recuperar su reserva exclusiva. Les entregó el registro de la noche y el plano de los patios antes desprotegidos.
La unión seguía necesitando reparación. El reparto, en cambio, ya había demostrado que podía cambiar.
Dorian dejó la palanca precintada hasta que la asamblea decidiera el régimen definitivo. Astor descansó en uno de los refugios y Aquila llevó copias del registro a los barrios. Una intervención temporal había vuelto visible una desigualdad antigua.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Examinar el regulador tras la puerta grabada
- Compartir la reserva del palacio
¿Quieres leer otro cuento?
La fortaleza y el mapa del agua
Un dragón, un zorro y una luciérnaga buscan en una antigua fortaleza el plano de un manantial olvidado.
Abrir historia →La isla del trueno y la campana de casa
Tres amigos buscan a la tortuga Tina antes de que empiece a llover.
Abrir historia →El Elefante del Futuro y el Arquitecto del Amanecer: las antorchas del valle
Dos protectores de la Montaña del Futuro tienen una noche para decidir qué hacer con la gente que sube desde el valle, y solo unos minutos de futuro para acertar.
Abrir historia →