La piedra luminosa y el Lago arcoíris

La piedra luminosa y el Lago arcoíris

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Dragón bebé toma la piedra luminosa y la levanta con cuidado. Un brillo suave recorre sus escamas y disipa la niebla del lago. Las luciérnagas se apagan un instante, y las criaturas del agua asoman curiosas.

Elfo, siempre valiente, se adelantó y dijo: —Tenemos que prometer que este lago estará protegido. ¿Qué hacemos primero?>

Hada, con una sonrisa pequeña, respondió: —Protegemos a cada pez y a cada planta. Vamos juntos; yo busco soluciones para cada problema que encontremos.

Dragón bebé añadió con voz cálida: —Yo vigilo desde la orilla y vuelo si hace falta. Si alguien intenta lastimar el lago, me acerco rápido.

Elfo asintió con firmeza y dijo: —Entonces lo haremos. A partir de hoy, el Lago arcoíris es nuestro hogar y nuestro compromiso.

Las tres criaturas se acercaron y formaron un círculo alrededor del agua. —Protegemos este lugar para siempre, juntos— murmuraron al unísono. Y el lago brilló un poco más, como si entendiera su promesa.

Moraleja implícita: cuando cooperamos y cuidamos lo que es de todos, todos vivimos más tranquilos.