Las placas bajo el polvo
El salto local los dejó junto a la estación de la Llanura de Auroras. La batería portátil se apagó tras el cruce.
Vela encontró las placas casi ocultas bajo una capa de polvo. Kade aseguró la caja de muestras dentro del refugio antes de ayudarla.
Usaron los cepillos del armario de mantenimiento. Limpiaron una placa, luego otra, hasta que el indicador empezó a subir. No hacía falta improvisar un hechizo ni golpear el aparato: necesitaba recibir luz.
Esperaron dentro, siguiendo la carga en el panel. Kade aprovechó para completar las etiquetas de las muestras.
Cuando alcanzó el nivel de un traslado doble, Vela introdujo el código de la base. El personal de recepción respondió y confirmó que el destino estaba despejado.
Cruzaron juntos, con la caja entre ambos. La estación cerró el enlace después de su llegada.
En el laboratorio comprobaron que ninguna muestra se hubiera mezclado. Vela registró el estado de las placas y pidió que se incluyera una revisión en la próxima visita.
Esa noche, Kade miró la foto de la llanura desde su habitación. La luz que habían visto allí era hermosa, pero lo que recordaba mejor era la pequeña barra de carga llegando al nivel suficiente.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Examinar las estaciones desde el panel del portal
- Saltar a la estación de la llanura
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