La sala de piedra y la fuente que canta

La sala de piedra y la fuente que canta

(4.41)(5 valoraciones)

Realiza una valoración del cuento

La puerta de la Fortaleza perdida se quedó atrás. En el mapa, una flecha roja señalaba hacia una sala de piedra y una fuente que canta. El equipo avanzó con pasos tranquilos; la sala apareció ante ellos como una boca de silencio.

—Seguir el mapa hacia la sala de piedra, allí la fuente cantará si estamos cerca —dijo Iris, con su voz suave y clara.

—Escuchemos el murmullo del agua, puede indicarnos la pista correcta —dijo Sylas, enfocando sus ojos en las piedras y la vegetación que crecía entre ellas.

La sala se abrió y, en el centro, una fuente de piedra comenzó a cantar una tonada simple y cálida. Las letras parecían señalar un número y una palabra: el próximo paso del viaje.

—La pista dice que debemos buscar la palabra que complete el canto de la fuente —dijo Nereo, moviendo las manos para sentir la vibración del agua.

—Si repetimos la tonada con cuidado, entenderemos la pista —dijo Iris, inclinándose cerca del agua.

La fuente dejó oír un susurro breve y claro: la palabra era «luz». Tomaron la pista en sus corazones y, juntos, continuaron su viaje, sabiendo que la próxima etapa les esperaba con paciencia y valor. El mensaje era simple: la curiosidad, combinada con escucha y compañerismo, abre puertas.