La puerta que solo se abre con tres

La puerta que solo se abre con tres

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Con la baliza apagada, el trío examina la entrada de la puerta misteriosa. Rex tantea la pared y Marte dibuja un mapa con el dedo, buscando dónde podría estar la cerradura. Vega observa en silencio, listo para usar su mente.

—Vamos a buscar otra ruta —dice Rex.

Marte asiente y comenta con tono calmo: —Podemos avanzar solo si encontramos dos pistas cercanas. Mantengamos la calma y trabajemos juntos.

Vega propone un plan sencillo: —Si cada uno encuentra una pieza de la ruta, las unimos para abrir la puerta. Yo coordino el movimiento y tú, Marte, sostendrás la torre de apoyo con cuidado.

Con esa idea, Rex y Marte buscan por ambos lados, mientras Vega toma medidas rápidas. Juntos empujan, engranan y, con un clic suave, la puerta se abre. Adentro, una luz amable les muestra el camino seguro hacia su destino final y una lección clara: cuando todos colaboran, los obstáculos se vuelven pasos para seguir adelante.