Puerta dimensional

Puerta dimensional

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El pasillo de las naves antiguas rugía con el eco de motores olvidados. Un rectángulo de luz flotaba en mitad del aire, flotando entre paneles desconchados y cables expuestos. Kairo ajustó una pequeña herramienta en su muñeca; Nova examinó con lentes que parecían engranajes vivos; Orion se detuvo, atento a cualquier movimiento mínimo en la sombra de la puerta dimensional, cuyas runas parpadeaban como si midieran su valor.

—Aquí se ve mejor que en los planos —murmuró Kairo, su voz suave pero firme—. Si activamos el canal temporal, quizá podamos volver antes de que esta nave se desmantele por completo.

Nova giró una tuerca y respondió con claridad práctica—, No conviene apresurarse. Necesitamos entender qué tipo de portal es, antes de alimentar la energía. Si es estable, podría abrir un camino seguro; si no, podríamos quedar atrapados.

Orion dio un paso adelante, miró la puerta y dijo con una seguridad que venía de su experiencia navegando entre realidades—, Si sentimos que se arremolinan las probabilidades, actúo por el instinto: atravesar ahora podría ser menos peligroso que esperar.

La puerta dimensional vibró con un susurro grave, como si respirara. Un brillo azul suave dibujó una línea en el borde inferior, y cada línea de la runa pareció latir al compás de sus corazones. Nova, con las manos en el marco, habló con respeto hacia la anomalía—, No sabemos dónde nos llevaría. Podría ser un atajo o una trampa. Necesitamos un plan claro y un límite de tiempo.

Kairo alzó la mirada y explicó, con la paciencia que lo caracteriza—, Si activamos el canal temporal, sabemos qué fecha podría enviarnos. Si decidimos investigar, ganamos información de la puerta, pero podría agotarse la energía. Y pedir ayuda podría retrasar nuestra decisión, pero nos daría otra perspectiva.

Orion cruzó los brazos, su voz fue directa—, Entonces probemos una ruta: primero, investigamos un poco para entender su mecanismo; luego, si no hay señales de peligro, activamos el canal temporal con una salida clara. Si algo falla, pedimos ayuda de inmediato. ¿Qué les parece?

Nova asintió, manteniendo el foco práctico—, Me parece razonable. Puedo leer las runas mientras tú, Kairo, ajustas el dispositivo temporal. Si encontramos un indicio de que la puerta nos devuelve a donde estábamos, podemos decidir entonces.

La puerta respondió con un suspiro eléctrico y se iluminó más. Ninguno de los tres dejó de observarla. En el silencio, solo se oía el zumbido de los motores que aún respiraban entre los pasillos. Al final, la pregunta quedó flotando en el aire, clara y simple: ¿qué camino tomarán cuando la puerta los vea como una posibilidad y no como un riesgo?

¿Qué camino eliges?