La noche dentro de sus propias paredes
Elian mantuvo las paredes y añadió un corredor más. Cuando intentó volver al primer giro, encontró una sombra que no recordaba haber colocado allí. Vega le pidió que se detuviera antes de seguir construyendo.
Pasaron un buen rato sentados junto a la caja. Elian acabó admitiendo que no podía encontrar la salida mientras cambiara el laberinto. Empezó a desmontarlo desde la última pared que recordaba, una por una, con Vega anotando el orden en su cuaderno.
Cuando el camino volvió a quedar visible, había pasado la hora prevista para la entrega. Se refugiaron en la caseta y esperaron a la patrulla de mantenimiento de la mañana, que abrió el paso con su lámpara de señales.
La lente llegó intacta, pero el observatorio había perdido una noche de observación. Elian explicó el retraso sin culpar a la niebla ni a Vega.
Antes de volver a usar su poder, construyó un pequeño modelo con una salida automática. Haber salido al final no convertía su insistencia en una buena decisión; el trabajo que otros no habían podido hacer también formaba parte del resultado.
Este cuento tiene 3 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Crear un laberinto alrededor del guardián
- Mantener las paredes e intentar orientarse
¿Quieres leer otro cuento?
El cazador y el hechicero del canal cerrado
Aric investiga un corte de agua y debe distinguir una amenaza de una reparación urgente.
Abrir historia →Campos de los ecos: pactos entre sombras
Veinte años después de sellar un refugio con cuarenta y tres personas dentro, Draven y Uriel regresan al lugar. Los muertos están a punto de alcanzar la ciudad y Nix recuerda quién cerró la puerta.
Abrir historia →La cabaña de los Sueños y la visita de Pipa
Luz y una calabaza parlante eligen juegos tranquilos en la cabaña de Nora.
Abrir historia →