La palanca movida demasiado pronto
Aric llegó hasta la palanca y la bajó antes de que Eldrin terminara de explicar el orden. La abrazadera dañada dejó escapar un arco de energía hacia la tierra. El indicador se volvió naranja.
El hechicero mantuvo la barrera y señaló una cubierta aislante junto a la caja. Había que colocarla sobre el anclaje antes de devolver la palanca a su posición. Después podrían reparar la grieta del canal.
—Puedo hacerlo si me dices cuándo —respondió Aric, sin apartar la vista del chispazo.
También podía intentar girar el regulador por sí mismo, confiando en haber entendido el mecanismo. Eldrin le advirtió que ese mando distribuía la presión entre los tres postes: un giro incorrecto la trasladaría al anclaje roto.
¿Qué camino eliges?
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