El cuaderno de las batallas brillantes
El cuaderno de las batallas brillantes
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El cuaderno de las batallas brillantes

Desde la colina, Skye vio que las torres de la fortaleza volvían a brillar. Sobre las murallas marchaban soldados de luz, repitiendo los movimientos de una batalla ocurrida cien años atrás.

Aquel espectáculo mágico debía durar solo unos minutos cada tarde. Pero una tormenta había dañado el mecanismo y los soldados llevaban horas recorriendo el patio. Cada vez que cruzaban una puerta, esta se cerraba como una pared de cristal.

Tres centinelas de carne y hueso habían quedado atrapados en la torre norte. Uno agitaba un paño desde la ventana. Toran, el explorador, le respondió levantando ambos brazos.

—Vamos a sacaros de ahí.

Elden, el mago, encontró al pie de la colina el puesto del guardián, que estaba vacío. Sobre la mesa había un aviso: al anochecer, el mecanismo cerraba todas las puertas hasta la mañana siguiente. En la torre no había agua y uno de los centinelas necesitaba ayuda para caminar.

Skye estudió las ventanas con su catalejo. Podía llegar hasta ellas por los tejados, pero no bajar con tres personas a cuestas.

En el puesto encontraron tres herramientas, cada una con sus instrucciones. Una moneda solar abría una salida hacia el exterior y se consumía al usarla. Una runa cantarina marcaba el ritmo de las patrullas de luz y permitía anticipar sus pasos.

La tercera era un cuaderno lleno de mapas que se movían. En la cubierta ponía: «Batallas brillantes: sala de mando». Elden leyó una nota del guardián: el libro permitía apagar el mecanismo desde un soporte en la sala de mando. Al hacerlo, se borrarían para siempre las imágenes guardadas en sus páginas.

—La moneda nos daría una salida desde la torre —dijo Toran.

—La runa puede ayudarnos a cruzar el patio —añadió Skye—. Yo guiaría al grupo entre las patrullas.

Elden miró el cuaderno.

—Y su mapa lleva hasta los mandos. Podríamos detener toda la batalla, aunque se perdería el espectáculo.

El sol rozaba ya la muralla. Debían escoger un plan y ponerse en marcha.

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¿Qué camino eliges?

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