La tarjeta no identifica la mano
Acusaste a Natalia porque su tarjeta había abierto el archivo. Ella entregó el informe oculto y reconoció su negligencia en la catalogación, pero negó haber recuperado el abrigo durante la subasta.
Sofía mostró el libro del guardarropa: alguien lo retiró y devolvió durante la franja del crimen. Las fotografías permitieron identificar los gemelos de Julián en la manga que recordaba la encargada.
La policía comprobó además que Natalia figuraba en imágenes del salón mientras su credencial registraba la entrada. El sistema registraba tarjetas, no rostros ni manos. Tu acusación había convertido una línea informática en una identificación que el dispositivo nunca hizo.
El registro del despacho de Julián halló el tubo con la palanca, el borrador de la ficha falsa y las cuentas del anticipo. El director confesó después de que los análisis relacionaran la pieza con la agresión.
Natalia tuvo que responder ante la casa y la aseguradora por ocultar el informe y no revisar la procedencia. Ninguna de esas faltas la convertía en autora de la muerte de Beatriz.
La policía resolvió el expediente. Tú añadiste una corrección expresa al tuyo: «Una credencial acredita qué objeto abrió una puerta; para saber quién la utilizó hacen falta otras pruebas».
Este cuento tiene 8 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Separar a los testigos y reconstruir sus movimientos
- Comprobar la videollamada y los minutos sin testigos
- Acusar a Natalia por la entrada registrada
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