El recado que sí se puede compartir
Junto a la fuente, Rafael encontró un sobre dirigido a Isolda. Elia lo había dejado en el buzón de recados.
Dentro decía: «No quiero que mi poema esté en la fiesta. Si alguien hizo una copia, pídele que la retire. No hace falta que cuentes por qué me he enfadado».
Isolda leyó el mensaje dos veces. Allí había una petición concreta que podía cumplir sin discutir sobre sus intenciones.
Kiwi recordaba a qué puestos se había acercado la gente con el papel. Podía acompañarla para localizar las copias.
Rafael propuso otra vía: hablar primero con quien organizaba la fiesta, retirar el poema del programa y pedir que avisara a los puestos.
Las dos opciones tenían el mismo propósito. Ninguna requería repetir en público el contenido del poema ni las razones de Elia.
¿Buscarían las copias con Kiwi o coordinarían su retirada con la organización?
¿Qué camino eliges?
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