El Santuario de los abrazos
Cuentos de Amor 9-12 años

El Santuario de los abrazos

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Gato sabio y Conejo alegre llegan al Santuario de los abrazos cuando las paredes de madera tiemblan ligeramente, como si respiraran. Un murmullo suave recorre la sala. Lira la tortuga los espera en la piedra central, con la mirada tranquila.

—Nos han enviado para ayudar a quien esté confundido —dijo Gato sabio, sin prisa, con la voz baja. Debemos escuchar, entender y buscar una forma de calmar las emociones.

—Estoy listo para ayudar —dijo Conejo alegre, moviendo las orejas con entusiasmo. Si alguien tiene miedo, podemos mostrarle que no pasa nada al pedir ayuda.

La tortuga asiente y señala un corredor estrecho que conduce a una cámara de espejos. Cada espejo refleja una emoción: enojo, tristeza, miedo, alegría.

—Cuando dos emociones chocan, el santuario se resiente —dijo Lira la tortuga. Aquí aprendemos a nombrarlas y a decidir cuál expresar primero.

Gato sabio avanza con calma y observa a un espejo que empieza a nublarse. —Primero necesitamos saber qué emoción está ganando, y por qué —dijo Gato sabio, con la serenidad de quien ha visto muchas tormentas lograr calmarse.

Con el corazón más ligero, Conejo alegre se acera a un espejo que refleja enojo. —Si no hablo en voz baja, me cuesta entender qué duele; quiero decirlo para que todos estemos mejor —dijo Conejo alegre, moviendo las orejas, señalando el espejo que refleja enojo—. Quiero decirlo para que todos estemos mejor.

—Entonces respiraremos, y hablaremos uno por uno —concluyó Gato sabio, esperando la respuesta—. ¿Qué camino elegir? ¿A quién debemos pedir ayuda primero?

El santuario parece quedarse en silencio, esperando la decisión que abrirá un nuevo camino para todos.

¿Qué camino eliges?