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- La luz de la confianza
El grupo se detiene junto a Luna, la hada del jardín, que flota entre las lilas y las hojas resplandecientes. Ella sonríe y les habla con voz clara y amable.
—Soy Luna, la hada del jardín. Puedo ayudar si quieren pedirla o si prefieren avanzar solos. Pero hay algo importante que debo recordar: la luz se mantiene cuando hay confianza y palabras de agradecimiento entre amigos. ¿Quieren intentar juntos?
El Unicornio asiente, el Ángel asiente y el Fénix asiente, y entre ellos se forma una cadena de mirada tranquila. Luego, el Unicornio habla con voz valiente:
—Gracias, Luna, por la ayuda. ¿Qué debemos hacer primero?
—Primero, hablen siempre con calma y ayúdense sin discutir, y al final, díganse gracias, así la luz no se apagará, explica Luna. Luego, el Ángel pregunta curioso:
—¿Qué paso damos ahora mismo?
—Díganse gracias cuando alguien los ayude, y sigan caminando juntos, responde Luna. El grupo toma aire, se toma de las patas o de las alas, y continúa el sendero, sabiendo que la luz podrá estar cuando confían y se agradecen. Moraleja clara: la confianza y la gratitud mantienen la luz y hacen al grupo más fuerte.
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