La luz vuelve a su sitio
Nova sujetó el soporte desde el borde del puente mientras Zafir giraba la rueda del pilar. Nico observó las sombras sobre las tablas. Al principio saltaron todavía más; después se separaron en tres siluetas claras.
—¡Ahí! —dijo. Zafir encajó el pasador que impedía que la rueda retrocediera. El viento volvió a soplar y la luz permaneció quieta.
El guardián contó a los tres y abrió la barrera. Detrás de ellos se había formado una pequeña fila de viajeros con flores, retratos y cartas. También pudieron pasar.
Nico entregó el correo en la plaza. Su abuelo recibió la carta de la abuela y le confió una respuesta para ella. Nova ayudó a una fantasma muy baja a alcanzar su buzón. Zafir anotó en su manual cómo se fijaba el pasador: no todo se arreglaba con conjuros.
Los tres regresaron con tiempo antes de medianoche. Al mirar atrás vieron las sombras de los últimos viajeros avanzar, separadas y firmes. Nico llevaba el saco casi vacío. La carta de vuelta bastaba para que todavía le pareciera importante.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Hablar con las voces del otro lado
- Enderezar y fijar el soporte de la luz
¿Quieres leer otro cuento?
El puente que siempre volvía al principio
Liro y Nina descubren por qué un puente mágico los devuelve una y otra vez a la misma orilla.
Abrir historia →El puente del arcoíris y los nidos del lago
Oliver y Clara descubren un peligro cerca de los nidos y buscan cómo proteger a los polluelos.
Abrir historia →La planicie de los espectros y los nombres borrados
Kessa, Vorn y Draven buscan las pruebas de una evacuación que terminó en una traición.
Abrir historia →