Los soles del mural
El mural mostraba cuatro soles: amanecer, mañana, tarde y noche. Bajo cada uno había una pieza de metal. Stella comprendió que formaban el dibujo de una llave cuando se tocaban en el orden correcto.
Iris podía encender los soles de este a oeste. Alba también descubrió un pequeño espejo caído entre la hierba, capaz de llevar luz hasta una ranura oscura.
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