La ciudad que aprendió a esperar

La ciudad que aprendió a esperar

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La gente aplaude en la Gran Plaza cuando las luces vuelven. —Gracias por esperar, todos trabajamos juntos —dijo Flor encantada, sonriendo. —Con paciencia y cooperación, la ciudad brilla más —dijo Princesa mágica, añadiendo. —La magia verdadera nace de la calma compartida —dijo Reina sabia, murmurando. Todos celebran, y la historia termina feliz.